domingo, 20 de septiembre de 2009

La vida ya no pasa en TNT, pasa en Facebook



Ok, es cierto que de un tiempo a esta parte nos hemos vuelto "más sociables", aunque virtualmente sociables. Sí, hablo de Facebook, la vida pasa en Facebook, ya no pasa por TNT. Se convirtió en nuestro placer culpable. ¿Cuántas horas hemos pasado poniendo fotitos, haciendo comentarios tipo xat, mal redactados y contradictorios, saludando por el día del cumpleaños, aceptando invitaciones a eventos que sabemos que no vamos a ir?, (recuerdan la marcha en contra de la telefónica; fue promocionado en Facebook se anotaron 4000 para ir y fueron 4), y un largo etc.

Pero seamos francas. Cuando buscamos a esos novios o amigos y amigas que hace mucho tiempo no vemos, nos entra pánico. Un pánico que tiene que ver con cómo se verán ellos, una inseguridad propia que deja el paso del tiempo. Y cuando nos hacen una solicitud de amistad y aceptamos, esperamos que la foto de perfil sea actualizada y no del hijito de cuando era bebé. Sí, que sea actualizada para ver cómo está ahora.
Facebook funciona como un espejito cibernético. ¿Espejito, espejito quién está más viejito? nos decimos. La mayoría de la veces nos encontramos con ex compañeros un tanto estropeados, gordos y gordas con una hilera de hijos y dos matrimonios al cuerpo, preguntándose como le van a ser para la matrícula de los chicos para el colegio, o preguntándose que hay de nuevo porque hace diez años que no van a un happy hour.
Admitámoslo, nos alivia esta situación, -aquellos que están en la situación descrita anteriormente dejen de leer esto, gracias:)- no nos alegra, pero nos alivia. ¿Por qué? por aquello del Carpe Diem, lo de disfrutar el día como metáfora de la vida. Como si fuera una acción automática, hacemos cuentas y llegamos a la conclusión que estamos mejor o peor que fulano o sultano.
Nunca fue tan gráfico el paso del tiempo que cuando algún ocioso, carga la foto de cuando ibas al colegio; típico; todos flacos, jovensísimos, con una moda que te la encargo, con ese peinado que delata que en realidad hace poco te salió el rubio, o que antes no habías conocido la pinza de depilar porque tenías una sola ceja arriba de esos ojos llenos de la inocencia perdida. En fin.
Tengo patente, algún novio que está en Facebook ahora mismo, que cuando lo vi pensé menos mal que no formalicé, ya que ahora se ve muy viejo y arruinado, y te pone esos mensajitos: ¿Qué hacés? ¿Nos juntamos un día? Yo acá pasándola, la vida no me ha tratado nada bien, me separé y siempre me acuerdo de vos etc. Claro que vos ya sabes que eso es todo verso, es por si acaso. Hombres necios, con esos comentarios huimos las mujeres. Si antes, con una vida llena de juventud no les dimos bola, ahora con la presentación de ese curriculum, rajamos. No. No queremos problemas.
Nos gustan que en nuestro muro nos pongan; ¿Cómo estás? Yo; solterísimo y con ganas de recomenzar donde quedamos, ah y ahora trabajo en la Enap, tengo casa, auto y nana, etc. No nos gustan esos comentarios: Xelita, que güenaaaa weon, ahi nos velmont. ¿Hello? Push, Push, fuera lagarto, fuera .

O también típico el carrete de reencuentro, al cual nos preparamos dejando de comer por lo menos una semana antes, para no reventar el pantalón con la primera papa que nos echemos a la boca. Compramos ropa y nos alegra de verdad reencontrarnos con nuestros seres queridos. Lo malo, las fotos que se suben. Bailando arriba de la mesa como desaforados, como si hubiesen soltado el ganado, como si hiciera mil años que no te dejan salir de la casa. Y recordamos todos esos momentos en la escuela, los sobrenombres, y miramos al feíto de la clase, que ahora no está nada de feíto, pero que ya tiene dueña, y que es más feliz que el carilindo que ahora está con la ponchera de treintón carreteado y separado, en situación de reintentar algo.

Otra cosa que es común son los comentarios de compañeras o conocidas por facebook con sus frases clichés, clasistas y siúticas; "En llanuras de Diana, relajándome del trabajo semanal", o "En el aeropuerto rumbo a Egipto", (Lo pongo lejos para no herir a nadie), "Yo y mi amorcito", "En el gimnasio, con mi personal trainer", Buhhhhh. Y uno; "Paren el mundo que me quiero bajar", "Ahhhh, odio mi vida", "Estoy leyendo un libro que salió 30 lucas y es una paja", etc... ¿Cuándo nos tocará escribir?; "Ay! Muy despeinada porque acabo de llegar del motel", u "Hoy no hice nada en el trabajo y nadie se dio cuenta", o "Mi vida es un derroche de felicidad, envidienme", etc.

En conclusión y dejando como conclusiones; Facebook sirve para dos cosas; reencontrarnos con nuestros seres queridos y darnos cuenta que siempre hay gente que está más cagado que uno, y que para muchos los cagados somos nosotros. Como sea, siempre es bueno volver a verlos. Besos.

PD: Y para cerrar como El Rumpy, nos vamos a ponernos un tema; El tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos.

Hacerse cargo de los calzones


Acabo de comprar un libro interesantísimo de Fernando Villegas, que se llama "Ruego a usted tenga la bondad de irse a la cresta", y mientras leía las primeras páginas me imaginaba que en el me encontraría con situaciones contradictorias como ya lo anunciaba el título; un banquete de ironías y situaciones poco afortunadas, pero que reflejan según lo que dice el autor ciertos tipos de chilenos, a los que todos mandaríamos a la cresta.

Justamente ese es el sentido que quiero darle a este blog, que sea una mezcla de situaciones afortunadas y de esas que no lo son tanto, pero que a todas nos han pasado y forman parte de nuestro anécdotario. Pero la idea principal es recordar aquellas en las que mandamos a la punta del cerro a todos.

¿Y el por qué del título? Bueno, el diario de Bridget Jones es mi película favorita. Entre nosotras, la he visto 14 veces y siempre me reconozco en ella. Sobretodo la parte de los calzones, aunque los míos son mucho más chiquitos, la idea es la misma. Miramos nuestros calzones y desearíamos que fueran más chicos ¿ o no? Además, mañana como buen lunes comienzo con la dieta número x de mi vida, para bajar algunos kilitos de más.

Espero sea un diario de nuestras situaciones cotidianas y ojalá no tanto, porque siempre nos pasan cosas que a nadie les ha pasado antes, pero que aceptamos porque son parte de nuestra vida, así como nuestros calzones, aunque no nos gusten son nuestros y nos contienen y nos dan forma.

Bueno la invitación está hecha, espero que posteen y dejen sus comentarios y que propongan temas y situaciones. Un beso y hacerse cargo de esos calzones.