domingo, 20 de marzo de 2011

Yo, Asperger (Declaración de incompetencia en cuestiones del corazón)

Te envío mis lágrimas en esta carta.
Vamos al grano. Sí, es verdad que tengo problemas con la autoridad y con aceptar las reglas sociales, tengo una gran resistencia al cambio, tengo graves trabas en la comunicación y falencias ciclópeas en la interacción con el sexo opuesto. Sí, señores, soy Asperger, me declaro incompetente en cuestiones del corazón. Tengo una inteligencia normal, pero no entiendo a la gente.

Ejemplos?... por montones. Usando yo un anillo de acrílico, le hice notar a un muchacho que compartía conmigo un café, que ese accesorio era como de juguete, él me dijo "la diferencia, es que lo usa una muñeca". Cualquiera caería redonda, más yo no. Le dije "acaso, crees que soy de plástico, una fantasía estereotipada"! Creía acaso, aquel infame, que con aquel supuesto piropo, yo me derretiría en sus brazos, Aja! Pues no. Quién se creía que era yo Madame Bovary? Que me deshojaría como la sutil rosa cuando el sol de otoño quema sus pétalos? Pues no, analfabeto funcional! ¿Creías que era Julieta pidiéndole a Romeo en el balcón que cambiase su apellido, para que se amaran por siempre jamás? Ah? Pues no.


Un chico me envió flores y una tarjetita con mi apellido mal escrito. Las flores eran de plástico. Me decepcioné. ¿Qué tenían las flores de plástico, acaso ese simple acto no conllevaba un acto de amor o de fraternidad de por sí?

La última que me mandé no la voy a revelar. No sé. El amor es inescrutable para mí, sus juegos inefables. Me declaro incompetente. Soy de las que se animan y luego se retractan, por temor. “No tengo temor de escribirte mil cartas, tengo temor de desdecirme”.

Obviamente sufro de alguna forma de Asperger, no entiendo la quinésica del amor, si alguien extiende la mano para acariciarme la mejilla o sacarme una pestaña que está perdida en mi cara debajo de la nariz, me inmovilizo, me quedo roja o me escapo, retroceso, me siento acosada. Sudo y salgo corriendo.

Si alguien no está para mí, por cualquier motivo mundano y profano, mi cabeza se escapa en cavilaciones descollantes y absurdas. Entro en pánico, pienso que no me quiere, que no le gusto, que tiene otra, que ya no soy su amiga, que lo aburrí y simplemente me derrumbo, me desarmo.

Estoy atorada en un mundo donde todos parecen tocarse, besarse, amarse, conectarse, más yo por alguna razón que desconozco no entiendo esos juegos, estoy ajena a ellos, o los encuentro invasivos o mis manos se inmovilizan como si fueran de yeso. No puedo alcanzar lo que quiero, por más que lo desee con todo el alma. Son inexplicables las miradas, los gestos, los guiños, los suspiros, todo tiene una explicación distinta para mí, y eso me lleva a que próximamente hablaré de mi otro síndrome, el del Cubo Rubik,  soy una chica Rubik, pues para mí todo es un acertijo y todo debo descifrarlo, mientras tanto, la vida!

Les dejo un regalo. Disfrútenlo. (Obviamente todo esto es ficción, más o menos)

MARY AND MAX (TENGO LA PELICULA, PERO NO CARGO NUNCA)